domingo, 15 de noviembre de 2015

Leer el pasado

Leer el pasado: Las revistas de divulgación científica en México y la inteligencia artificial y sus perspectivas. Análisis del artículo Inteligencia Artificial, ¿hacia dónde nos lleva? de Renato Gómez Herrera?


Revistas de Divulgación Científica

   La divulgación científica en México, ha sufrido carencias que no le permiten ser referente para los estudiantes de alguna ciencia o escasamente representa un pequeño imán al público en general para interesarlos en un tema científico. Porque la divulgación científica en México, carece, precisamente y en primer lugar, de difusión.
  
    La revista Ciencia, presume su existencia desde el año 1940, considerándose así la revista de divulgación científica más longeva que existe en México. Editada por la Academia Mexicana de Ciencias, institución que carga con la responsabilidad de lograr que el quehacer científico en el país tenga relevancia, reconocimiento y aplicación; otorga premios a investigadores destacados, organiza convenciones para análisis diversos, así como eventos de competencias de habilidades matemáticas y realiza publicaciones que registran la labor de científicos de diferentes ámbitos académicos. Pero a pesar de que su labor es fundamental para que la sociedad mexicana pueda contar con un área científica organizada, su trabajo es discreto y lejano del estudiante o ciudadano que no tiene o tiene poco interés en esas materias de estudio tan complicadas. La revista Ciencia, es de presencia menos que discreta y que a pesar de que acaba de recibir por parte de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), el Premio al Arte Editorial 2015, no es una publicación que sea distribuida de manera masiva, pertenece por su tiraje, al área de instituciones educativas y de investigación.

   Basta revisar en alguna biblioteca, ediciones impresas de la revista Ciencia y Desarrollo del  Consejo Nacional para la Ciencia y Tecnología entre los años 1975 y 1992, para percatarse que la revista, generada en la institución dedicada a la ciencia en México, no consideraba un diseño editorial llamativo o ilustrativo como un factor para provocar atractivo al público general, pero además, el lenguaje sí era netamente técnico, considerando así, que sólo se dirigían al público especializado. Esa es su segunda carencia.
   
   “Para Octagio Plaisant, jefe del departamento editorial de la Revista Conversus, si bien la mayor parte de las revistas producidas en universidades o centros de investigación tiene (sic) calidad, a los científicos por lo general sólo les interesa hacer difusión y no divulgación, es decir, ser leídos por sus colegas.”

   La llegada a  México de la revista española, Muy Interesante,  casi a mediados de la década de los años 1980’s, demostró que las revistas podían hacer divulgación científica, histórica, social y tecnológica con ilustraciones que dejaban conceptos claros (infografías) y con un diseño editorial colorido y compacto en cuanto a los textos. La llegada de esta revista dio pie a la llegada de más publicaciones que siguieron esa línea. 
   
El mercado de divulgar ciencia  
 Actualmente estas publicaciones para mantenerse exitosas, apuestan por la información sobre novedades tecnológicas y cultura pop, dejando a la divulgación científica como complemento.  La razón es que al no fomentar en el pueblo mentes más críticas, se han creado más mentes consumidoras.

   Como parte de las lentas decisiones que las instituciones mexicanas toman para generar cambios, la revista Ciencia de la Academia Mexicada de Ciencias (AMC), junto con Ciencia y Desarrollo de CONACyT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) comienzan a generar diseños editoriales más atractivos, pero no han logrado posicionarse en el mercado editorial, quedando en los ámbitos académicos. Esa es la tercera carencia, su poca distribución.
Con el paso de los años, la tecnología ha sido más accesible para la existencia de más revistas de divulgación científica, la computadora permite diseños más novedosos, tirajes más económicos y hasta publicaciones que sólo aspiran al ámbito virtual.

   Como una manera de fomentar esta labor, CONACyT realiza un índice anual por medio de convocatoria; es decir, que la institución espera a que las personas que elaboran de revistas de divulgación científica se acerquen a registrarse, en lugar de que la institución esté pendiente de nuevas publicaciones.  
Sin embargo, no son más de catorce.

   Estas nuevas revistas, digitales o no, han iniciado labores desde la década de 1990’s, buscando competencia con las revistas españolas y tratando de dejar en alguien, una la semilla para lograr una mente científica. Y se considera a pesar de eso, que el espacio dedicado a la ciencia en México sigue siendo muy escaso. Muy pocas han sobrevivido.

Revista ¿Cómo Ves?
   La mayoría de estas revistas pertenecen al ámbito académico de la Universidad Autónoma de México, entre ellas, la revista ¿Cómo ves?, dirigida por Estrella Burgos y que reporta un tiraje de 20 mil ejemplares, además de su plataforma en línea.

   La revista informa en su página que el tiraje de la revista ha crecido de 10 mil ejemplares a los que actualmente tiene, debido que distribuidor Publicaciones CITEM, S.A. de C.V., refiere que “es la revista universitaria más vendida en el país y ha logrado posicionarse en el mercado de revistas de difusión científica”. 
Han recibido varios reconocimientos:

   Premio 2000 Club Primera Plana/Novartis a la Divulgación de Ciencias de la Vida en la categoría de prensa escrita.
  
   Premio Latinoamericano de Popularización de la Ciencia y la Tecnología 2002-2003 otorgado por la Oficina Regional de Ciencia y Tecnología para América Latina y el Caribe UNESCO-ORCYT y la Dirección Ejecutiva de la Red de Popularización de la Ciencia y la Tecnología en América Latina y el Caribe (Red POP).

   Premio CANIEM 2007 al Arte Editorial.

Así como uno muy significativo:
   “La Secretaría de Educación Pública editó una antología del primer año de ¿Cómo ves? con un tiraje inicial de 50 000 ejemplares, dentro de su colección “Biblioteca de actualización del maestro”, para los profesores de enseñanza básica. En 2005 se hizo una reimpresión de 1 000 000 de ejemplares.”

   “Los autores son divulgadores de la ciencia, investigadores, profesores y periodistas” y se hace la referencia de que los artículos son revisados para mantener los niveles de calidad y que cumplan con los objetivos de la revista, que entre otros algunos son: 
      • Ser partícipes y beneficiarios de la experiencia del quehacer científico.
      • Diferenciar la ciencia de aquello que no lo es.”

Todo esto, evitando ser una revista de difusión científica utilizando un lenguaje claro y accesible, para ser divulgación real.

Leer el pasado.
   El segundo número de la revista, impresa en enero de 1999, tenía en portada y como artículo principal Inteligencia Artificial, ¿hacia dónde nos lleva? De Renato Gómez Herrera, que es un ejemplo de cómo se estaban elaborando estas nuevas revistas de divulgación y de dicho artículo se pueden considerar varios aspectos:

Visual: Las ilustraciones se vuelven básicas como punto de atracción, el articulo cuenta con ese elemento ya que los dibujos son de una buena técnica e ilustran el texto. El artículo está distribuido de manera cómoda a la lectura y los cuadros de textos, realmente complementan las ideas.

Estructura: Aquí partimos de una idea ya expuesta: al no querer ser una revista de difusión científica, se han utilizado los servicios de un escritor que no es un científico: académicamente su formación es la de “licenciatura en Literatura Dramática y Teatro, especializándose en dramaturgia” y estudios en la Escuela de Escritores de SOGEM. Por lo tanto puede deducirse que su labor como escritor “principalmente (para la) divulgación científica”, es parte de su gusto por los temas de ciencia, característica esencial de un escritor de ciencia ficción.

Contenido: Al ser un escritor con estas características, el articulo discurre principalmente en aspectos culturales como películas o literatura fantástica o de ciencia ficción, aportando muy pocos datos científicos sobre los aspectos que pueden definir correctamente una Inteligencia Artificial, ya que primero comete el error de asociar intrínsecamente al robot con la inteligencia artificial, cuando un robot, es un mecanismo para cumplir una labor específica, basándose en tres principios: electricidad (su fuente de energía), programación (la labor para la que está diseñado) y movimiento (esta parte es la que le permite sustituir al hombre, al realizar labores más rápidas, sin cansancio, sin errores y repetitivamente). Un robot puede ampliar su campo de acciones por medio de modificaciones, pero su proceso de trabajo nunca estará cerca a la de la inteligencia artificial. Este concepto pertenece naturalmente al campo de la ciencia ficción. 

    Así como es fantasía que se pueda diseñar un ente con apariencia humanoide (es decir que replica la amplia funcionalidad de las articulaciones humanas) que sea capaz de realizar diferentes funciones sin tener que sufrir modificaciones pero que sobre todo, tenga la posibilidad de tomar decisiones sobre cuál es la acción más adecuada para la situación en particular. Eso es inteligencia artificial y el término correcto dentro de la fantasía, es androide.
   
   El artículo hace referencia a las redes neuronales (artificiales) como modelo y solución para conseguir una inteligencia artificial, definida “como el medio por el cual las computadoras, los robots y otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana. (…) La IA agrupa un conjunto de técnicas que, mediante circuitos electrónicos y programas avanzados de computadora, busca (sic) imitar procedimientos similares a los procesos inductivos y deductivos del cerebro humano”, incluso explica “Las máquinas carecen de mecanismos intuitivos y se basan sólo en el método automático de prueba y error; por ello, no tienen la capacidad de reaccionar ante situaciones inesperadas”, pero curioso es que en retrospectiva, el método de prueba y error, como una manera de promover una habilidad y saber responder a una situación, es lo que se considera como uno de los métodos de enseñanza modernos para los niños.

   Pero el concepto de redes neuronales como fundamento para una inteligencia artificial han quedado atrás. Lo que pronosticaba el autor del internet por medio de la fibra óptica y que permitiría conectarnos más rápidamente a la red, brindó nuevas perspectivas, ya que se ha comprendido que una inteligencia artificial funciona correctamente con las referencias y no tratando de replicar las complicadas conexiones del cerebro humano. Ya que si en una red, un nodo falla, todo puede fallar.

   Es decir, un disco duro con procesadores veloces, permiten almacenar referencias, retomarlas y activarlas para que el usuario tenga mayor velocidad de respuesta. 

¿Qué quiere decir esto?
   Buscaste en YouTube un video de David Bowie. La próxima vez que abras YouTube la máquina retomará la referencia de tu búsqueda y te sugerirá otros videos del mismo artista o algo relacionado a él. Eso es inteligencia artificial.

   Entonces, un primer error del escritor, fue considerar que la inteligencia artificial está relacionada a los robots, que ni serían robots y que deja atrás la idea de que el hombre busca crear un robot para sentirse acompañado. Me gustaría saber cuántos de los lectores pueden estar sólo tres días sin su teléfono inteligente… ese que nos permite almacenar digitalmente recuerdos, registrar nuestras preferencias, comunicarnos y hacernos creer que nos comunicamos con el mundo, que nos sugiere y nos soluciona problemas. Eso es inteligencia artificial.

   Segundo error del autor fue no despegar la fantasía de la realidad, la Inteligencia Artificial es un campo amplio de los más complejos algoritmos (esquema para resolver algo), que no tiene los alcances deseados porque en la vida real, las circunstancias a las que se tendría que enfrentar un camión automático son casi infinitas. Y queremos un camión que nos lleve a salvo a casa y no uno que en su proceso de prueba y error, mate a unos cuantos.

   En ese mismo aspecto, el autor hace predicciones que no tienen mucho qué ver con la IA, si bien es cierto que las casas de bolsa ya no son el griterío en los pisos de remates, eso se debe más a los avances en las tecnologías de la comunicación. Habla de una guerra robotizada, una idea que es vieja, pero, como se explicó, los robots no son inteligencia artificial, los drones son teledirigidos o cumplen con su programación. Incluso un artículo en línea de la revista Wall Street Journal, llamado Apocalipsis Robot, habla de que no hay inversionistas para aplicar inteligencia artificial en robots diseñados para la guerra, lo cual sería, según el artículo una buena inversión a largo plazo. 

   Renato Gómez Herrera, hace una referencia equivocada de la computadora Deep Blue (azul profundo): “que puede vencer a cualquier jugador de ajedrez”: La computadora causó una gran conmoción cuando el ruso Gary Kaspárov, quien fue campeón del mundo de ajedrez de 1985 al año 2000, decidió jugar contra ella en 1996. Kaspárov le ganó el torneo a Deep Blue con 4 partidas ganadas contra 2. Dato curioso, las jugadas se realizaron a tiempo lento.

   En el año de 1997, Kaspárov jugó de nuevo contra la computadora modificada, ahora llamada Deeper Blue (azul más profundo) la computadora ganó el torneo con 6 partidas contra 4 perdidas y en una partida el jugador ruso cometió un error. Fue la primera vez que se consideró en la historia que la inteligencia artificial, podía superar al hombre. El juego se llevó a cabo a velocidad de torneo. 
La programación de la computadora se realizó con lenguaje C, que tiene como base el uso de  algoritmos y entonces, ¿podríamos considerar que si la computadora le ganó a  Gary Kaspárov, le puede ganar a cualquiera? Kaspárov, fue campeón hasta el 2000, se retiró en el 2006, después de 5 derrotas consecutivas. 

   El nombre de Deeper Blue quedó olvidado, quedándose en la historia Deep Blue, una computadora que ahora se dedica a diseñar autos entre otras cosas.

   El último error que comete al autor, es tratar de combinar la fantasía del cine, de la literatura con pocos conceptos científicos y ampliar su terreno de las predicciones. Es claro que un artículo escrito en 1999 no iba a contener cosas exactas sobre cómo serían las cosas ahora en el 2015, pero por eso, al tratar de encaminar una definición, se deben separar fantasía, predicciones de datos concretos sobre la tecnología. 

   Hablar de inteligencia artificial es especular: los caminos ya no están definidos por el honesto avance científico, si no por los intereses políticos y económicos (¿y cuándo ha sido diferente?), pero para definir cuál es el futuro de la inteligencia artificial, debió basarse en datos concretos de los estudios o avances de esos años, menciona por ejemplo los robots de la industria automotriz, pero eso paso 15 años antes de que escribiera el artículo. Hace mención sobre las ventajas y comodidades que tendríamos en el hogar, pero eso es programación, no inteligencia artificial. Y hay muchas predicciones similares que no logran concretar la definición. 

Objetivo: Desde mi perspectiva, no existen bases para concluir que el articulo cometió su objetivo. Se detectan muchas lagunas informativas que no permiten darle una buena valoración, sin embargo, seguramente, en algunas mentes, habrá dejado la curiosidad o por las referencias que hace o por las expectativas del futuro.

Perspectivas de la Inteligencia Artificial
   “Satya Nadella director de Microsoft dijo que la inteligencia artificial será crucial para el futuro y en el que hablar y enviar mensajes de texto será "la nueva interfaz de usuario" para el software.” Esto es que funcionando por medio del almacenamiento de referencias, predilecciones y decisiones, los nuevos dispositivos computarizados, podrán desplegar la inteligencia artificial para que la experiencia del usuario sea más rápida y se sienta más cómodo al usarla. Llegando al punto de influenciar nuestra toma de decisiones. Y podemos empezar por decir “Hola Cortana”, (adiós Siri).

Conclusión
   Para redactar un texto académico, científico o de divulgación científica, hay ciertos límites, los cuáles deben encaminar a la veracidad de lo que se comenta y sostenerlo con datos o referencias que validen lo dicho.

  La consideración de enfrentarse a un documento que debería contener información que abra más las perspectivas sobre un tema y que no logra su cometido, crea un vicio del que ya se están viviendo las consecuencias: al no ser artículos validados por científicos, los mismos científicos desdeñan este tipo de publicaciones o un lector con mayor referencias, pierde interés por la publicación, condenándolas a no ser recomendadas. 

Colofón: 
   Con fines comparativos de la redacción de un texto académico o de divulgación, se copia un fragmento del artículo que se estudió y otro de la revista en línea Revista Ciencia, El chile como alimento.

“Quizá ya no sean necesarios los monitores; unos anteojos inalámbricos de realidad virtual nos mostrarán cómo va quedando nuestro texto. Los teclados también serán tan obsoletos como ahora lo son las tarjetas con hoyitos; en vez de teclear, quizá podremos plasmar palabras en la memoria de la computadora con sólo imaginarlas, gracias a una discreta placa (chip) adherida a nuestra frente. Una voz agradable nos dirá al oído que hemos cometido un error de sintaxis y nos proporcionará, si lo deseamos, una lista de posibles soluciones.”

"Origen e importancia del cultivo de chile Todas las especies del género Capsicum son originarias de Amé- rica. La distribución precolombina de este género se extendió probablemente desde el borde más meridional de Estados Unidos a la zona templada cálida del sur de Sudamérica. Respecto a su procedencia, una de las hipótesis más aceptadas sugiere que una porción importante del género Capsicum se originó en un “área núcleo” en Bolivia surcentral, con la subsiguiente migración a los Andes y las tierras bajas de la Amazonia, acompañada por radiación adaptativa y especiación.”


   Donde podemos comparar, que aunque se tratan de situaciones temporales completamente diferentes (uno habla del pasado y otro del futuro), la forma de plantear las interrogantes es diferente, siendo el primero, una lista de predicciones (Una voz agradable nos dirá al oído que hemos cometido un error”) y no de especulaciones como debería ser, ejemplo: “si lo dispusieran, las compañías podrían diseñar un sistema que avise de los errores”.

   El segundo párrafo, en el terreno de lo desconocido, se sostiene de una hipótesis, que en la redacción le dan validez a su idea “Respecto a su procedencia, una de las hipótesis más aceptadas sugiere que…”

  Al final, lo que interesa es la validez de la información expuesta. Y aunque una revista de información científica, o académica, tenga como su fuente de nacimiento una institución educativa, los colaboradores de la revista están obligados al mismo tiempo que los miembros de un consejo editorial, a utilizar la lectura crítica como elemento para determinar si el texto que se va a difundir, cumple con las funciones de informar correctamente. Dado que los textos académicos no pueden utilizar las predicciones como fundamento, de manera significativa, es más importante sostener los argumentos con referencias. 







Revista Como ves, Números anterioresrevisado 2015, URL:
Academia Mexicana de Ciencias, Revista Ciencia, revisado 2015, URL:
CONACyT comunicados de prensa, 75 años de divulgación científica recompensados con premio a Arte Editorial, revisado 2015, URL:
CONACyT Revista Ciencia y Desarrollo, portal de la revista, revisado 2015, URL:
CONACyT Revista Ciencia y Desarrollo, Ediciones Anteriores, revisado 2015, URL:
 CONACyT, Índice de revistas de invstigación Revista Ciencia y Desarrollo, revisado 2015, URL:
CONACyT, Índice de revistas mexicanas de investigación, revisado 2015, URL:
http://www.conacyt.mx/index.php/comunicacion/indice-de-revistas-mexicanas-de-investigacion
El Universal (2007), Revistas de Ciencia Oferta Escasa, de Ricardo Cerón, revisado 2015, URL:
CONACyT Revista Ciencia y Desarrollo, Índice de revistas mexicanas de investigación, revisado 2015, URL:
CONACyT, Índice de revistas mexicanas de ciencia, revista Como Ves, revisado 2015, URL:
Wikipedia, Revista Muy Interesante, revisado 2015, URL:
Revista Muy Interesante (2011), muy interesante cumple 30 años, revisado 2015, URL:
Wall Street Journal (2015), Merryl Advierte del apocalipsis robot, revisado 2015, URL:
Revista Como ves, Quienes somos, revisado 2015, URL:
Revista Como ves, Números anteriores, revisado 2015, URL:
Ukus Renato Gómez Herrera, datos sobre el autor, revisado 2015, URL:
Wikipedia, Gary Kaspárov , revisado 2015, URL:
Revista en Linea Fayer Wayer (2014), Hace 15 años una computadora cambió el ajedrez, revisado 2015, URL:
Wall Street Journal (2015), Microsoft´s Satya Nadella for one welcomes our new ai overlords, revisado 2015, URL:
Revista Ciencia, revista 66, El chile como alimento, revisado 2015, URL:


Las razones que me hicieron seleccionar este artículo fue el enfrentamiento que tuve con la forma en la que el autor expuso su tema. Me gusta todo el ámbito tecnológico que se está desarrollando y también tengo referencias sobre el asunto. Así que decidí hacerlo como un ejercicio de identificar y señalar lo que consideré errores del autor.


El punto de partida de mi texto fue el buscar información sobre las revistas científicas, consideré entonces que la historia pequeña que podía contar podía llevarme a identificar que una revista que tenga la intención de divulgar información científica, académica o técnica, también debe partir del punto de que sus escritores deben aplicar la lectura critica, para poder seleccionar de sus fuentes y sus conocimientos, qué los puede llevar a la correcta exposición de un tema.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Aprendizaje Autónomo


Basado en un texto de Jorge Hernán Sierra Pérez Docente de Comunicación Social Fundación Universitaria Católica del Norte

martes, 20 de octubre de 2015

¿Qué es ser un estudiante en línea? Un resumen.


Las Tecnologías de la Información y la Comunicación están cambiando la manera en la que conocemos el mundo y lo que podemos aprender de él. Se abren posibilidades de aprendizajes formales que llevan al reto de saber integrarse a esta nueva modalidad de enseñanza abierta y a distancia.

En esta modalidad, no se puede ser sólo un receptor de información, hay que aprender a ser estudiante.

El estudiante es maduro y autónomo para cumplir con su responsabilidad de aprender.


Las características con las que se debe contar son:

  • ˜ Ser proactivo.

  •   Comprometido con lo que se está estudiando.

  • Tener una actitud para aprender nuevas destrezas, desarrollar habilidades y observar cuáles podemos crear para nosotros, que sean eficientes.

  • Fijar la meta y encontrar las opciones para solucionar inconvenientes.

  • Aprender de manera autónoma y aplicar la autogestión. Generar destrezas de comunicación para producir y recibir información.


Retos:

  • Aprender a estudiar, gestionar tiempos y recursos así como ser autocrítico.

  • Aprender a aprender, no memorizar, siendo analítico.

  • No hay competencia. Trabajar en colaboración sólo enriquece.

  • Mejorar tu comunicación, hablada y sobre todo escrita.


Hay muchos mitos en torno a estudiar en línea, que se fundamentan en la creencia de que la distancia o el anonimato facilitan alejarse del compromiso.

Pero nunca será buscar información en la red y copiarla, ya que asumir el compromiso de estudiar en línea debe nacer de la necesidad de aprender, de buscar el conocimiento, dejando actitudes e información que no sirven a un lado, para obtener herramientas que permitan llegar al objetivo que se quiere alcanzar.  





Fuentes de información
Bautista, G., Borges, F., & Forés, A. (2006). Didáctica universitaria en Entornos Virtuales de Enseñanza-Aprendizaje. Madrid: Ediciones Narcea.
Cabero Almenara, J., & Llorente Cejudo, M. (2008). La alfabetización digital de los alumnos.Competencias digitales para el siglo XXI. Revista portuguesa de pedagogía, 7-28.
García Aretio, L. (2014). Bases, mediaciones y futuro de la EaD en la sociedad digital. Madrid: Editorial síntesis.
Ortíz, J. R. (1998). La educación a distancia en el umbral del nuevo paradigma telemático. Recuperado el 19 de Agosto de 2014, de http://goo.gl/TNEVsb

Palacios-Jiménez, N. M. (2005). Un panorama de la educación a distancia. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, 461-463.